lunes, 28 de septiembre de 2009

Todos los destinos por recorrer, todos conducen a Córdoba...
BABASONICOS.

Estaba pensando porque soy tan fragil, tan herible, y tan orgullosa, y porqué odiaba serlo en cambio de ocntinuar demostrando ser la persona que realmente soy. Me senté con ganas de llorar, recordando que estoy humillando ante mi misma a mis ideas de -amor- cada vez que me cruzo con vos en mi camino, y que de las totalidades de las veces que intenté demostrar un poco mas lo que sentía, dejar de ser reservada como suelo serlo, salió mal. Rápidamente me enderezé y recordé que no había necesidad de llorar por cosas insulsas, pero de vez en cuando no puedo evitar sentir esa culpa por la que me debilité tanto este último tiempo, y por la que creo que estoy haciendo exactamente todo mal. Volví a pensar el porqué de mi razonamiento sobre mi misma, si yo estaba perfecta y encaminada hacia lo que quería, y casi lo sigo estando cuando no recibo opiniones idiotas, que involuntariamente me bajan las defensas mentales, y concluí que al fin y al cabo, quizás no soy tan fuerte como creía serlo.
Ya encontré el porqué: Te conocí a vos.
(Eso lo explica todo lo malo, y casi nada de lo bueno.)

2 comentarios:

Cristina Poulain dijo...

Te entiendo tanto, eso mismo pienso yo del tonto, y también vive en Córdoba :O

Somos tan iguales :S

Un besote

ger dijo...

buenos aires puede hacer olvidar cualquier cosa! :)