viernes, 9 de septiembre de 2011

Contradicciones.

Desde chica mi mama se ha quejado de lo despelotada que soy.
Por más que me esfuerce jamás pude mantener mi habitación (o cualquier ámbito donde me encuentre) ordenada por una semana entera -es más: dudo que haya durado tres días-
Y es que a veces realmente quiero intentarlo por mi propia salud mental, me encantaría ver el espacio que se produce cuando el aire está despejado... pero inconscientemente me las arreglo para dejar la ropa sobre mesas, pilas de frazadas desordenadas, camas en uso o desuso, carteras, las sillas donde me siento, zapatos agrupados... y si así la realidad lo permitiese, suspendida en el aire desafiando las leyes de la gravedad.

Tengo la capacidad de desordenar todo en la mitad de lo que tardo en ordenarlo, dirán ¿quién no?, pero aseguro que lo mío es un b-side horrible de mi personalidad, me temo que jamás le podré ganar.
Por ejemplo cuando suelo estar deprimida o triste por algún motivo, ocurre que en el instante que me distraigo de la pantalla y doy un pantallazo general, me percato del desorden que hay detrás de mí: hasta ropa que no uso revoleada y arrugada, zapatos en el medio de mi camino, libros, botellas de agua, bolsas, mochilas... y entro en crisis al no entender como ha ocurrido eso,¡si ayer estaba todo despejado! yo no fuí si hoy antes de salir sólo me probé... doce combinaciones distintas... ah.

Lo contradictorio de mi situación, sea cual fuese el orden dentro del desorden, es que en mis cajones todo está acomodado por color. Ya sean que quedan tres remeras en cada uno, puedo mantener los colores así, 'y entre las rojas nunca habrá nada blanco'.
Cuando mi habitación quedó toda para mí, me la costumbre de poder colgar la ropa por sectores, 'y un vestido nunca se intercala con un pantalón, ni una camisa entre mis chaquetas'.

Entiéndase: todos llevamos un obsesivo compulsivo adentro.
Los humanos somos contradictorios.


4 comentarios:

SantitAh dijo...

En síntesis: Todos somos bipolares, y me parece bárbaro.

Que andes bien

Lara. dijo...

Hace poco leí un libro, en el que planteaba la locura, como una parte de la vida del ser humano, así como la felicidad, o la tristeza, o la amistad, etc. La cosa, es que después de haberlo leido, me acostumbré, y obviamente lo practico. La locura, es lo mejor que nos pasa. Es vivir la vida al máximo. Es llevar las cosas hasta NUESTROS límites, no los impuestos. Y bueno nada, esto se me ocurrió después de leer tu contradicción, mas el comentario del de arriba. Cualquiera, pero a alguien de verdad le importa?
Beso negri :)

La gitana dijo...

Parece que estuvieras relatando mi situación. No sé porqué cuesta tanto.

Alanna G dijo...

Jajaja, me pasa lo mismo, la cosa es que no es por mi, es por mis hnas,.. ellas hacen el desorden, y aunque no lo aguante no hago NADA por arreglarlo :$ espero a que mamá acomode, si.. una completísima vaga.

Besos :)