domingo, 21 de marzo de 2010

toc.toc

Estoy de nuevo por aca, para tirar un bocado al aire y volverme a escabullir por donde vine.
Resulta que Becoming Jane (la cual estaban pasando hace unas horas en i-sat) tiró una frase bastante masticada que no me dejó nada que objetar, sólamente asenti para mis adentros porque fue muy sabia. No se puede retrucar, en este caso no existe un pero...

Cuento que textualmente no pude encerrarla en mis notas mentales, pero se trataba de una escena que explicaba la mismísima Jane Austen (luego de haberse fugado sin seguridad ni respaldo económico con el amor de su vida, y lo dejó ir inexplicablemente) que cuando nos referimos a sexos opuestos, la pasión al volverse desenfrenada es imposible distinguirla de la locura.

Y yo insisto que sólo el que entiende a los implicados puede diferenciar una de la otra.