sábado, 14 de julio de 2012

gotas

Las esperanzas son como las gotitas de lluvia, que caen despacito.
Primero se anima una, con otras dos, y otras cinco por allá; caen diez más haciendo un ruido tímido, y veinte amiguitas se ponen a chapotear; con otras mil empiezan a empapar la ciudad sin piedad y sin importar lo que haya en el medio, de a poco al principio y con velocidad al final.
Esa nube que las contenía, esa nube que las ataba en algo que podría haber corrido con mis manos si hubiese querido.. esa masa donde debían quedarse ya no existe.
Tal vez nunca existió en realidad, porque desde acá se ve aire con color.

Ese vapor insípido se convirtió en cosa sólida y tangible, en el agua que corre entre mis manos hoy y ahora.
Agua rebelde, no la puedo controlar, me pasa por encima si es necesario, está mojando todo lo que hay.
Mi vida se acartona y se vuelve áspera cuando hay mucha agua, me olvido que hay que seguir con el día a día, porque me emociono en el mañana.
Lo que mas lástima me da es que el agua no se puede retener demasiado, cuando se filtra entre mi dedos sin poner evitarlo y las veo estrolándose contra el piso no puedo evitar enojarme, por ellas y por mí.
¿Cuando voy a aprender a mantenerlo todo en el aire, fuera de mi cabeza?
La realidad se me viene encima, como esas gotas, que están por todos lados.Me olvido de donde vienen, me olvido de donde se formaron, y me pongo triste cuando se van.


...cuando el 'algo' es peor que la nada.

1 comentario:

Barby G. Schonholz. dijo...

Me gusta mucho tu sensibilidad cuando escribís. Te sigo, mujer :) Un saludo!

http://barby-gs.blogspot.com.ar