sábado, 1 de mayo de 2010

still there.

Se ve lejos. Se oye lejos.
La diferencia es que los sonidos vienen igual de difusos, y la vista se está nublando cada vez mas por la distancia; repentinamente empiezo a preguntarme si cuando te veo lejos estoy alucinando o es verdad que estás ahi, lejos pero seguís estando ahi.

Razonás que indudablemente estás ahi físicamente, pero falta saber si tu voz está. Se nota ausente tu alma, por lo tanto tu voz no es tan real. Pero es tu propia voz encarnada en sonidos que forman palabras. Estás ahí, si, con tu cuerpo materializado a mi costado, sin tu alma parece, pero estás ahi sensible al tacto y compartiendo mi oxígeno.
Pero es como en esos sueños horribles que te quedás parada mientras todo pasa.
No es el problema el típico asesino de las películas de terror que viene a matarte, eso sería en todo caso un descenlace con mas sentido redundante, el problema está en que no hay mas peligro que dejarlo ir mientras vos estás mirando. Y vos ahi parada como un poste, sin siquiera poder articular palabra que lo retenga. Cerquita cerquita, pero inmóvil.

In fact, es una pesadilla recurrente en la mayoría de la población, el no poder gritar ni poder accionar tu cuerpo para evitar una catástrofe; aunque a mi me pasa literalmente, yo estoy viviendo acá mientras vos vivís un poco mas allá en una vida emocionante, separados por una línea imposible de cruzar, dibujada tan fina como un lápiz, pero aun asi es una linea clara y consisa, delineando nuestros límites.
Obviamente que yo no estoy parada en ese campo aterrador lleno de neblina ni ese peligro de la parca vestida con una túnica negra y una hoz en la mano, en síntesis puedo decir que es mucho peor: esto es la realidad my boy, es la realidad y yo estoy ahí compartiendo mi sufrimiento con mis pensamientos lúcidos y bien despiertos.
Clásico.
Darse cuenta que la línea, los mundos y las distancias es en serio y existe con una veracidad indiscutible es un tanto molesto; es querer negar a toda costa el principio de gravedad, es encontrarse justificando todo esto con ayuda de un cuentito de fantasía, donde lo malo tiene que pasar para que exista lo bueno (como que a la cenicienta no la encuentre el príncipe, como cuando blanca nieves es envenenada); pero cuando te das cuenta que no te pasa por primera vez (en realidad estás bastante lejos de ese primer golpe duro contra la vida) y te encontrás bastante inmunizada al hecho del "se mira y no se toca", es exactamente el momento presiso de derribar la teoría de -lo malo lleva a lo bueno-.
Obsoletamente asquerosa.

Está pasando porque está pasando, y listo. Eliminemos justificaciones ya.
Me desesperé en un principio, es la verdad en estado saturado, pero después llegó la calma de entender que por mas que pienses en gritar, la voz no te está saliendo, no ahora; no hago mas que confiar en mi instinto y dejar que pase el momento en que querés patalear, llorar, y después arrodillarte ensuciando tu vestimenta y pasar a arrastrarte para frenar sus lentos pasos; y después que pase, esperar a que pueda correr con un poco mas de velocidad cuando me despabile y, a pesar de que ya estás lejos, saltar la línea de vidas separadas.
Supongo.

1 comentario:

AntOch dijo...

Que impotencia!
Es muy triste y muy enfermante sentir eso!